Por José Luis Pérez Fuillerat
ELLA
¿Quieres dejar ya de recitar poesías? ¡Que eso ya no se lleva…! A los jóvenes de hoy lo que les gusta es el rap.
EL
Pero, ¡si no dicen nada trascendente y las rimas son facilonas y, muchas veces, cargadas de palabras inglesas! Mira, un ejemplo: “Porque tengo flow /, porque tengo free/, porque tengo hits/, porque tengo mil / ideas pa’ matar a un gil; / pero con rimas y con skills//”.
Y encima se las dan de graciosos, o de provocadores: ¿dice ese tipejo “gil” como apócope de gilipollas? ¿Dónde está la gracia o el mérito musical?
ELLA
Parece mentira que no recuerdes lo que dejó escrito Lope de Vega en su “Arte nuevo de hacer comedias”: “que un arte de comedias os escriba / que al estilo del vulgo se reciba/”. ¿Qué me dices, querido?
EL
Pues que la ironía campea por todo ese poema didáctico. Así quiere justificar Lope los intereses de la comedia nueva, la de ese tiempo: héroes populares, defensores de la honra de la mujer y ellos de su honor. Es la tensión entre arte y venalidad (lo vendible/popular, para una mayoría, siempre con escasa cultura).
ELLA
Pues de eso se trata, hombre de Dios, de ofrecer al pueblo llano, de este tiempo, lo que le gusta. Ahí tienes a Javier Ibarra, alias Kase.O, que barre con sus videoclips y llena los teatros.
EL
Sí, ya sé que dice que la música es lo de menos, que lo importante es el estilo. Y que hace “lo que le sale de los huevos”. Pues, si es cierto que el estilo es el hombre, como dijo Georges-Louis Leclerc, conde de Buffon, hay también que conjugar esa frase con la teoría del lingüista André Martinet: el estilo es selección y combinación. Es decir, saber, estar acertado en elegir la palabra del paradigma que ha de ajustarse al sintagma (frase, enunciado, texto). Y todo eso, respetando la cohesión (lógica textual), ajustándose a la gramaticalidad de las unidades lingüísticas que han de conformarlo, de modo coherente y adecuado. Naturalmente, mejor no tocar el aspecto musical, que a los raperos no les interesa.
ELLA
Veo que aún crees estar con tu alumnado de bachillerato. Sí interesa a los raperos lo musical. Y, al parecer, a su público. Si el rap tiene algo especial, es, precisamente, el ritmo y los mensajes urbanos. Querido, esa liberalidad del rapero ¿no es la misma que la del llamado creador del antipoema, el chileno Nicanor Parra? ¡Que yo también he sido profesora…!
EL
Es cierto, ya Jorge Luis Borges afirmó que el ritmo es la respiración del poema, pero no esa clase de ritmo, tan monótono, repetitivo, con un tempo sin matices y apenas modulación. Invita más a un baile coral dionisíaco que a alimentar el alma. Nicanor Parra escribe poemas de estructura clásica, pero introduce un lenguaje coloquial, con expresiones populares, que acompaña a veces con dibujos. Altera, intencionadamente, más el contenido que la forma. “Artefactos”, por ejemplo, contiene poemas breves, que llaman la atención porque rompen con los gustos clásicos, pero en los que está presente la función poética.
ELLA
Recuerda aquellos versos DE MI CARTERA, de Antonio Machado: Verso libre, verso libre… / líbrate, mejor, del verso / cuando te esclavice.
EL
En efecto, definir qué es la poesía y si en el rap hay o no función poética es asunto controvertido. Llevas razón en cuanto a que goza de un numeroso público, pero esa no es razón para valorarlo como arte. Y en Blas de Otero tenemos un testimonio de lo que es desarraigarse de los temas tradicionales, sin abandonar su intención estética. Los versos iniciales del poema dirigido “A la inmensa mayoría”, comienzan así:
Aquí tenéis, en canto y alma, al hombre,
aquel que amó, vivió, murió por dentro
y un buen día bajó a la calle: entonces
comprendió: y rompió todos sus versos.
ELLA
Vamos, pues, a dejar el tema y el tiempo dirá, porque Ars longa, vita brevis.
EL
En efecto, fue don José Ortega y Gasset, en Ideas sobre la novela, donde dejó escrito que al árbol de la producción estética había que agitarlo, de vez en cuando, para que caigan los frutos que no van a madurar.
ELLA
Y también dijo que “Hay tantas realidades como puntos de vista”, lo que se asemeja mucho al dicho popular: “para gustos, colores”. Apunta los diferentes bailes que gustan a la juventud de nuestros días: Breakdance, Funky, Hip Hop…, que son muy visuales y rítmicos. ¿Cómo no admitir y valorar todo esto?
EL
Esa frase que has citado del autor de “La rebelión de las masas”, termina diciendo: “El punto de vista crea el panorama”. Y, en líneas generales, el panorama social es decadente. Solamente se piensa en disfrutar, el goce de los sentidos. En definitiva, una sociedad hedonista. ¿Y el cultivo del espíritu, dónde queda?
ELLA:
Pregunta para respuesta individual, porque, supongo, que no te refieres a las religiones, sino al equilibrio del mundo interior de cada persona. Y en eso llevas razón.
EL
Pues, visto lo visto, y tal como está… el panorama: árboles excesivamente cargados de frutos, que intentan madurar, pero que no dejan ver, con claridad, la belleza del bosque, dejemos este tema para otra ocasión. Tempus omnia revelat (El tiempo lo revela todo).
.………
Málaga, 6 de octubre 2022



















