

El atributo principal del ser humano es su capacidad de pensar, de dudar, discernir y deducir, de computar cognitivamente sus percepciones a través del razonamiento y las emociones.

El presente artículo intenta fundamentar por qué tanto Séneca como María Zambrano poseen un estilo o forma de racionalidad que se aparta de lo convencional o dogmático en filosofía.

Sin anuncio previo, sonaron las primeras notas de ese teclado que introduce la poesía de Miguel Hernández (con quien María Zambrano había ido a llorar junto al Manzanares por los respectivos amores),

He de confesar que no hubo un procedimiento reflexivo en mi elección, sino más bien uno sensitivo e intuitivo que acercó mi fibra sensible a los sonidos que poco a poco pasearon por mi piel.