PARA QUE OIGÁIS LOS GOLPES DE UN CORAZÓN OCULTO.[1]

Fotos de Josefina Martos Peregrín

Sobre Julia Uceda Valiente. (Sevilla, 22 de octubre de 1925-El Ferrol, 21 de julio de 2024)

La poesía es una manera, también, de

 sortear el olvido que sobreviene a la muerte y,

por tanto, es materia del tiempo.

Julia Uceda (2007)[i]

DOCENTE, ENSAYISTA, NARRADORA, CONFERENCIANTE Y POETA

La obra literaria de Julia Uceda se debe considerar, dentro de la producción literaria de la posguerra española, una realidad histórica que condiciona su vida y su literatura. Ser mujer en la época franquista suponía una dura imposición de modelo femenino, sumisión y reclusión, como nos recuerda la obra de Fray Luis de León en La perfecta casada (1583). La conquista del espacio público, el haber accedido a estudios superiores y, a un trabajo universitario, supone en sí mismo romper la barrera del encierro para la mayoría de las mujeres de su época. Las normas de conducta para la mujer eran altamente intransigentes, llegando el mandato hasta la vestimenta, el baile y el cine. Vivió una época en que se contralaba el acceso de la mujer al mundo intelectual. Tuvo que superar, si no enfrentarse a la construcción “oficial” del género femenino -ser sumisa, servicial, hogareña, dependiente, pudorosa y poco sabia-, gran obstáculo para una mujer con vocación intelectual y poética. Además de la censura nacional, hay que hacer visible la doble dificultad que supone el silenciamiento de las mujeres como grupo, dificultad que no se elimina con leyes ni decretos por tener raíces profundas en la cultura occidental.

El hecho de ser, primero licenciada en Filosofía y Letra, y que se doctorase en la Universidad de Sevilla (1963), supuso un grado de superación intelectual y humana de gran importancia, sobresalir por encima de la media, romper ese techo de cristal que parece existir para la gran mayoría de mujeres, supone un logro personal que transforma su vida y en consecuencia propicia cambios en la sociedad de su tiempo. A finales de los años setenta, se abre un proceso de normalización cultural, Julia lo vive desde Estados Unidos, siendo ella profesora, primero como Distinguised Visiting Professor y después como Full Professor, en Michigan State University (1973).

Julia Uceda pertenece por cronología, a la “Generación Sevillana del Cincuenta y Tantos”, término acuñado por Antonio Llorente a raíz de una lectura poética realizada en el Ateneo de Sevilla, el 1 de junio de 1957, en la que participaron, además de Antonio Llorente, Julia Uceda, Reyes Fuentes, Manuel Mantero, Pio Gómez Nisa, Aquilino Duque y Manuel García Viñó.

Ella misma reconoce que sus años de formación y trabajo en las universidades norteamericanas son decisivos para entender su trayectoria profesional y humana: “Mis años norteamericanos representan, profesionalmente, los más enriquecedores de mi vida: viví allí, libre y fuera de mi país, acontecimientos muy importantes que tuvieron lugar en los años sesenta; leí todo lo que me pareció interesante, quiero decir sin censura, escribí, viajé… Nada de esta parte de mi vida es prescindible a la hora de explicar o analizar mi poesía o la persona que ahora soy.”(Sharon Keefe Ugalde[2])

COMPROMISO ACTIVO CON LA INTELECTUALIDAD DE SU ÉPOCA

En J.U., es poeta y filósofa en la poesía, incluyendo el compromiso activo. En Carta desde Serantes, J.U., dice: “No entenderé nunca la literatura desvinculada de una tensión ética”.  Tensión ética que no abandona una preocupación estética pues dice: “Me pregunto, por tanto, por qué la poesía social española huye de la belleza y la llama esteticismo” ¿Por qué separar lo bello de lo real o de lo honesto? (J.U. La traición de los poetas sociales).

En su trayectoria destaca la dedicación docente, ensayística, conferenciante y de creación poética. Se registra una gestión cultural comprometida, dirigiendo un homenaje al poeta de Moguer, Juan Ramón Jiménez (Club La Rábida de Estudios hispanoamericanos 1958), y otro homenaje al sevillano Antonio Machado  (Universidad de Sevilla en 1959). Formó parte de la Antología de poetas jóvenes sevillanos realizada por María de Los Reyes Fuentes (número 159 de la revista Lírica Hispana de Caracas en 1956), en el recital del Ateneo de Sevilla del 1 de junio de 1957, homenaje a la Generación del 27, y en el acto de presentación de la Generación Sevillana del Cincuenta y Tantos.

En 1961 obtuvo el accésit al premio Adonais con el poemario Extraña Juventud(1962), donde capta brillantemente el doloroso descubrimiento de “las niñas de la guerra”, cuyas vidas van desembocando en una calle sin salida, poemario muy cercano a la estética social imperante en aquellos años: “Hundir las manos en el agua / del tiempo. Ir al fondo / mismo del futuro que pasa.” En el preámbulo al libro Escritos en la corteza de los árboles (Vandalia,2013), reflexiona sobre su propia poesía y reconoce que los primeros libros son como su D.N.I.: “miro el país al que pertenezco con mirada dura, acusadora y perpleja, y me siento cada vez más extraña”. Destaca el poema:

RESPUESTA A LAS BRUJAS

Comadres de mi pueblo,

brujas de cara, nidos de susurros,

echad agua bendita

en mi almohada. Sueño

que cada hueso mío reverdece

y se pone derecho y en su sitio

-con los ojos muy bien abiertos sueño,

oscuras brujas mías-,

junto a otro cuerpo que me da sentido,

y que algo como un soplo

-Dios no se enfada, brujas,

pero rezad por mí; por tanta dicha-,

me sube de los pies a la cabeza

quebrando mi cintura

en un nudo de llanto que no es llanto.

Hay algo que se para en no sé dónde,

tal vez en un paisaje.

INDAGACIÓN ESTÉTICA Y AVANCE PROFESIONAL

Sin embargo, a partir de su tercer poemario, Sin mucha esperanza (1966), comienza un nuevo rumbo estético marcado por la incorporación del pensamiento grecolatino: “Me levanté sin que se dieran cuenta / y salí sin hacerme notar. / Había estado todo el día / entre ellos, intentando / hacerme oír, procurando decirles / lo que me habían encargado. / Pero el recado que me dieron / no era preciso. El humo / la música, el ruido de las risas / y de los besos -estallaban / como las rosas en el aire-, / eran más fuertes que mi voz. Cansada / de mi trabajo inútil, me levanté / abrí la puerta / y salí del hermoso lugar. / Desde la calle / miré por la ventana: nadie había / advertido mi ausencia. / Caminé. Volví el rostro: / ninguno me seguía.”

Junto a su primer libro, Mariposa en ceniza (1959), editado en Arcos de la Frontera por la editorial Alcaraván, son los tres poemarios que constituyen la primera etapa de la autora.

Tras recibir una oferta de la Universidad Estatal de Míchigan marchó a Estados Unidos. Allí escribió Poemas de Cherry Lane (1968), que marcó el comienzo de una segunda etapa influenciada por la psicología analítica. De esta época destaca el poema:

BROADWAY, UNA NOCHE

Aquella noche, Charlie,

Qué sueño tan raro… O tal vez no era un sueño.

La vida juega con sus planos

Sin saber que medimos

El tiempo, que hemos dado

un orden. O lo sabe

y se burla. Lo tira por lo alto

y los naipes resbalan

de lo azul a la tierra…

 A él le siguieron Campanas en Sansueña (1977). La negación del tiempo lineal unidireccional es una característica esencial de la poesía de Julia Uceda. En ella se borran los límites entre el pasado, el presente y el futuro por medio de una ambigua superposición temporal. En el poema La libertad de luz, es posible regresar al pasado…, restaurarlo y asumirlo; y es posible también caminar, ya no ciegos, hacia el futuro.

LIBERTAD DE LUZ

Alguna vez he de volverme

y mirar hacia atrás. No sé

si habré de dirigir mis ojos hacia arriba

o hacia abajo, pero tú, a quien no escribí un poema de amor

y di más que el amor, comprenderás.

(¿He dicho que no creo en el amor

sino en la luz? Amor… He visto demasiado

esa palabra: conteniendo la vida,

engalanando la muerte, arrastrada por lechos,

desvaneciéndose en los idiomas -love,

lieve, amore… amore mío, amor: sonidos,

confusión de sonidos que ocultan

algo. Luz: tan solo en ella creo).

La narrativa ocupa su atención y culmina en En elogio de la locura publicado en 1980.Al año siguiente publica Viejas voces secretas de la noche(1981), volviendo con gran acierto a su oficio de poeta:

II

La noche es ahora oscuridad

y caminar por los cuartos que ilumina la luna.

No temer

las lentas sombras de los árboles

sobre bultos de muebles apagados,

oír, tratar de oír, de sorprender, mejor, las voces

que parecen de fuera y son de dentro.

En ellos, impera la reconciliación del sujeto poético con el pasado franquista. Hasta 1970, permaneció en Míchigan, pero en ese año volvió a España, primero a Oviedo y después a Albacete. Sin embargo, decidió volver a Estados Unidos aunque se marchó de nuevo. En 1974, se instaló en Irlanda donde trabajó como profesora en el Dublin College hasta 1976.​ Se estableció en Galicia en 1976 y allí escribió sus cuatro últimos poemarios, Del camino de humo (1994):

EL SILENCIO

Hay un vacío en el que no se oyen las zapatillas.

Y otro aún más profundo: el que disuelve nuestras manos,

esfuma nuestro cuerpo. Y sólo flotan unos ojos

que no lo parecen.

Le sigue los poemarios Zona desconocida (2006), Hablando con un haya (2010) y Escritos en la corteza de los árboles (2013). Sus poemas nos conducen a la reflexión sobre el origen y a la búsqueda en el presente de la herencia del pasado remoto.[ii]

NARRADORA E INVESTIGADORA INCISIVA

Como narradora, Julia Uceda nos dejó En elogio de la locura, editado en Sevilla por la editorial Barro en 1980. También trabajó el ensayo, dándonos magníficos títulos como: La expresión (en col. Con Jorge Guillén), El Ferrol, editado por la Sociedad de Cultura Vall-Inclán, (1981); El exilio en la poesía de Luis Cernuda (en col. con Douglas Barnette), Ferrol, editado por la Sociedad de Cultura Valle Inclán, (1984); Los muertos y evolución del tema de la muerte en la poesía de José Luis Hidalgo, Ferrol, editado por la Sociedad de Cultura Valle Inclán, (1999).

Su excelencia como escritora ha sido reconocida por: Extraña juventud: Accésit del Premio Adonáis en 1961; En el viento, hacia el mar (antología de su obra): Premio Nacional de Poesía en 2003; Zona desconocida: Premio Nacional de la Crítica en 2006; Autora del Año en Andalucía en 2017; Premio Federico García Lorca a su trayectoria en el año 2019; Medalla de Oro al Mérito de las Bellas Artes en 2021. Obtuvo otros méritos y distinciones: Hija Predilecta de Andalucía en 2005; Hija Adoptiva de la ciudad de Ferrol en 2009; y fue Miembro de la Real Academia Sevillana de las Buenas Letras.

RECUPERACIÓN DE LA HERENCIA MATRILINEAL EN LA OBRA LITERARIA DE JULIA UCEDA

El protagonismo de mujeres poseedoras de conocimientos, poderes o dones excepcionales también ocupa un papel destacado en los relatos que narran la herencia matrilineal. Las brujas, las videntes y las profetas son sacadas del olvido, no como extraños seres peligrosos, sino como modelos a emular. En “Respuesta a las brujas” de Julia Uceda, el sujeto lírico se dirige a las brujas con familiaridad, como si ellas, “comadres de mi pueblo”, supieran mejor que nadie comprender y remediar el deseo insatisfecho que lo sojuzga. Pone en valor la sabiduría de las brujas y de las sibilas, cuyo origen remonta a las religiones paganas previas al cristianismo, y quienes llegaron a tener un papel de importancia capital en la civilización griega similar al de los profetas del Antiguo Testamento.

El rescate como estrategia textual convalida una tradición de mujeres poderosas que supieron hablar con autoridad y realza un mundo de experiencias femeninas que enlaza a las mujeres de diferentes generaciones y épocas. La revisión, no se fija en las poderosas sino en mujeres atrapadas en modelos patriarcales. Además, es consciente que representarse como mujer no significa dejar de ser una voz de la humanidad.

Podemos decir que a pesar de la subyugación y la marginalización del mundo intelectual, Julia Uceda, al igual que otras autoras de su generación, ha logrado expresarse. Han superado una feminidad exageradamente restringida durante el régimen franquista, ellas encontraron fisuras en la rígida construcción del género y en una tradición lírica hecha a medida de los hombres. Lograron expresarse pese a las construcciones ideológicas y sociales que las destinaban al silencio. El acto de crear un proceso intertextual da a las poetas, narradoras, ensayistas y críticas literarias un rol activo en la negociación de configuraciones discursivas y posiciones de subjetividad. Por tanto, las escritoras de la generación de Julia Uceda, no son víctimas silenciadas sino participantes en un proceso histórico. Con la publicación de sus obras, Julia Uceda, como sus compañeras escritoras y poetas de generación, se transforma en participante de la reformulación de la feminidad y creadora de su propia subjetividad. Se deduce que la ausencia canónica de las escritoras y poetas, no se debe a que ellas no escribiesen sino a que no se les ha escuchado ni tenido en cuenta en publicaciones antológicas y estudios de su época. Es por esa razón por la que es tan importante hacer una revisión exhaustiva del canon literario con perspectiva feminista.

Concluyo este análisis diciendo que la obra literaria de Julia Uceda se ha abierto paso por sí misma, ha sido publicada y tenida en cuenta por su calidad y proyección social, conquistando el interés y la permanencia en el tiempo. Ella, Doctora por la Universidad de Sevilla, Catedrática con años de experiencia como profesora universitaria, poeta y sencillamente humana, nos ilumina el camino con su poesía. Luz: tan solo en ella creo.

No moriré en un mundo de silencio

     me digo [3]


[1] Julia Uceda (París,1959). “para/ que oigáis los golpes / de un corazón oculto”, versos del poema “Una patria se ve desde la cumbre”. Del libro En el viento, hacia el mar (1959-2002), edición y prólogo de Sara Pujol Russell, editorial Fundación José Manuel Lara, Vandalia (maior (p.169).

[2] Sharon Keefe Ugalde. En voz alta. Las poetas de las generaciones de los 50 y los 70. Ediciones Hiperión (2007).

[3] Julia Uceda Valiente (Sevilla, “No moriré en un mundo de silencio / me digo.” Verso del poema Driving. (p. 333, En el viento, hacia el mar (1959-2002). Fundación José Manuel Lara. Vandalia (maior


[i]Incluida en BECA, Biblioteca de escritores andaluces: https://www.bibliotecaescritoresandaluces.com/julia-uceda-valiente/

[ii]Poesía: (1959) Mariposa en cenizas. Arcos de la Frontera: Alcaraván; (1962) Extraña juventud. Madrid: Rialp; (1966) Sin mucha esperanza. Madrid: Ágora; (1968) Poemas de Cherry Lane. Madrid: Ágora; (1977) Campanas en Sansueña. Madrid: Dulcinea; (1982) Viejas voces secretas de la noche. Ferrol: Sociedad de Cultura Valle-Inclán; (1991) Poesía. Ferrol: Sociedad de Cultura Valle-Inclán; (1994) Del camino de humo. Sevilla: Renacimiento; (2003) En el viento, hacia el mar (1959-2002). Sevilla: Fundación José Manuel Lara; (2007) Zona desconocida. Sevilla. Fundación José Manuel Lara; (2010) Hablando con un haya. Valencia: Pretextos; (2013) Escrito en la corteza de los árboles. Sevilla: Fundación José Manuel Lara; En el viento, hacia el mar (1959-2002), edición y prólogo de Sara Pujol Russell, Fundación José Manuel Lara.

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